Ghee, el “oro líquido”

Artículo escrito por Elena Álvarez Domínguez, terapeuta Ayurveda.

El Ghee es mantequilla purificada o clarificada. En India lo llaman “el oro líquido” y lo utilizan desde hace cientos de años tanto interna como externamente. Es muy fácil prepararlo en casa, en este vídeo te enseño.

Tiene múltiples aplicaciones y es la grasa más beneficiosa para el cuerpo. Sirve como transporte para otras sustancias y se considera el mejor, ya que puede penetrar hasta la parte más profunda de los tejidos, llegando a nivel celular. La Ayurveda lo considera el mejor derivado de la leche y un gran alimento que promueve el rejuvenecimiento y la longevidad.
En la cocina, resalta el sabor de las comidas e incrementa la absorción de nutrientes.
Es muy preciado porque equilibra los tres doshas. Una cantidad adecuada de ghee estimula la potencia digestiva, pero debemos tener presente que una cantidad excesiva tiene el efecto contrario.
Contiene entre el 2 y el 3% de aceite linoieico, elemento al que se le atribuyen propiedades anticancerígenos.
Tiene un considerable número de antioxidantes. Un poco de grasa en la dieta, es esencial para la salud, entre otras funciones las grasas son necesarias para la absorción de vitaminas li­po-solubles, como A, E, D y K que el propio ghee contiene.

Elaboración:
Comprar mantequilla ecológica de vaca pura, sin sal ni ningún otro añadido. Se coloca en un cazo primero a fuego medio. Al rato vas a ver que la mantequilla hace una espuma blanca y densa y emite un chisporroteo. Bajas un poco el fuego y la dejas así hasta que la espuma se hunda en el cazo y tenga un color marrón claro y el sonido prácticamente desaparezca, ten cuidado de que no se quemen los posos, NO hay que retirar la espuma. Llegado este momento colocas una gasa de algodón en un colador y la cuelas. NO cierres el bote hasta que este frio, para evitar la condensación.
El ghee se conserva fuera de la nevera y se puede consumir como alimento sin ningún problema durante un año.

Beneficios principales según la Ayurveda:
– Calma pitta y vata dosha en el cuerpo.
– En pequeñas cantidades también calma kapha y purifica los tres doshas.
– Mejora la complexión del cuerpo y la nutrición.
– Aumenta la memoria y la inteligencia.
– Aumenta el fuego digestivo (agni). Ayuda a la digestión pues estimula la secreción de jugos gástricos. También ayuda a conservar la flora intestinal.
– Aumenta la calidad del tejido reproductivo, y por lo tanto la fertilidad.
– Aumenta el sistema inmune.
– Mejora la calidad necesaria de grasa en el cuerpo.
– Ayuda a la eliminación de tóxicos en el organismo y limpia los tejidos.
– Frena las quemaduras y evita ampollas si lo aplicamos externamente en el acto.
– Previene y cura las irritaciones de la piel y las llagas del pañal.
– Aumenta la longevidad, la fuerza física y la visión.
– Alivia problemas oculares como conjuntivitis, picor, vista cansada…
– Da lustrocidad a la piel.
– Alivia la anemia y los desordenes de la sangre.
– No incrementa el colesterol como otros aceites.

Dosis:
Ghee fresco, como alimento: máximo 3 cucharaditas al día. Si abusamos aumenta kapha y la grasa corporal.

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